6 pasos para crear una portada profesional para tu libro

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Como menciona el dicho, no se debe juzgar un libro por la portada, pero normalmente lo hacemos. Por este motivo un buen diseño de portada es esencial para atraer la atención del lector de cara a nuestra obra y también invitarle a hojear sus páginas. Después, la calidad de nuestra obra va a hacer el resto.

La portada representa a un libro, pero también te representa a ti.

En este artículo te vamos a mostrar el proceso para crear una portada profesional. Antes de empezar, acepta un consejo preliminar: valora la posibilidad de contratar a un diseñador profesional. Resulta evidente, mas pocos escritores autoeditados se deciden por contratar los servicios de profesionales.

¿Por qué razón crear una portada profesional es esencial?

Una investigación prueba que contratar a un profesional para el diseño de portadas para un ebook aumenta las ventas. Un diseñador tiene acceso a bancos de imágenes de pago, maneja las herramientas de maquetación y diseño, conoce miles de fuentes tipográficas y su experiencia le dejará dar con la portada más conveniente para tu libro conforme su género y razonamiento. Sus tarifas no son tan caras y puedes considerarlas como una inversión. Aun así vamos a darte varios consejo de cómo afrontar el diseño de la portada perfecta para tu libro.

    1. Investiga
      Emplea algo de tiempo en repasar las portadas de libros que hayan sido publicados en el último par de años. De este modo te empaparás de las tendencias actuales en el diseño de portadas. Céntrate en especial en aquellos títulos que son semejantes a tu novela en lo que se refiere a género, conjunto de edad de los lectores, etc. Escoge las que más se ajusten. Ahora, toma nota de los aspectos fundamentales de cada portada elegida: colores, géneros de letra, imágenes y también ilustraciones o bien predisposición de los diferentes elementos.
      Tras este proceso, ya deberías tener una idea clara de lo que quieres para tu portada y puedes comenzar a trabajar.

 

    1. Imágenes
      No elijas imágenes sencillamente bonitas. Posiblemente te sientas empujado a emplear una imagen de un paisaje increíble, una foto espectacular o una foto a la qu tengas aprecio. De qué manera ibas a desperdiciar esta ocasión de enseñar al planeta esa increíble imagen que has creado con tus manos, sin fallos, tan preceptiva, ¡tan perfecta!
      Puede ser que a tu público no le resulte interesante la imagen que te guste a ti. Existen muchas imágenes bonitas y espectaculares que puede llamar la atención y representar de una manera efectiva el contenido y el simbolismo de tu novela. Explora con tus portadas lo que absolutamente nadie ha explorado, sugiere al público una pregunta que quizá ni tan siquiera se había hecho ya antes.
      Evita lo literal. Hay fotografías en los bancos de imágenes que son demasiado habituales. Por servirnos de un ejemplo, en un libro de romance, emplear una imagen de una pareja besándose o bien cogidos de la mano. Hay imágenes considerablemente más sugerentes y abstractas, que pueden expresar amor de igual manera sin precisar ser textuales en su significado. Emplea imágenes de importante tamaño y resolución, o bien en caso contrario podrías conseguir imágenes pixeladas.

 

    1. Ilustraciones
      Por norma general, ilustraciones funciona mejor en novelas de ficción. Las novelas románticas generalmente ofrecen amantes abrazados o bien las novelas de suspenso muestran un arma asesina en la portada. Los libros de no-ficción, en especial para temas serios, no aplican la táctica de la publicidad con ilustración. No obstante, determinados géneros de no-ficción se favorecen de una ilustración, como un libro de texto de biología. La portada del libro de biología puede presentar una planta o bien animal como un procedimiento de presentar la estructura básica del texto dentro. Además de una ilustración se pueden conseguir imágenes casi fotorrealistas que suman valor e impacto a la portada.

 

    1. Color
      El tono de la portada muestra el contenido en el interior, sobre todo en un determinado género, como las novelas de suspende. Por ejemplo a una novela de suspense le favorece una portada más oscura y lúgubre, al tiempo que una novela romántica requiere un color más femenino, como una rosa pastel o un rojo pasión.
      Considera también la portada puede ser sometida a cambios de color. Posiblemente vaya a visualizarse tanto a color como en blanco y negro o bien escalas de grises. Recuérdalo especialmente cuando vayas a emplear rebordes blancos, o bien tipografías delgadas o bien sobre colores demasiado oscuros. Y naturalmente, recuérdalo si la idea en la que se fundamenta tu portada tiene su peso en determinada combinación de colores.
      No emplees más de 3 o bien 4 colores en una misma portada. Busca jugar con el contraste. Si tienes un fondo blanco, emplea un color oscuro para la letra, y a la inversa. Intenta no quedarte con los colores primarios; mejor busca alteraciones cromáticas y colores secundarios.

 

    1. Tipografía
      La elección y también integración de las tipografías puede ser una de las partes más difíciles en el momento de diseñar una portada. Tal vez te confundas en el color y tu portada esté bien pero si fallas en la tipografía cometerás un gran error.
      Ten cuidado al integrar el título y el nombre de autor. Si utilizas efectos de imagen mejor que sena sutiles. Más vale emplear tipografías simples y que destaquen. Y sobre todo, no te quedes con la primera opción que te pase por la cabeza. Puede ser realmente aburrido ir poniendo y quitando tipografías para poder ver de qué forma quedan, pero es la única forma de estar seguro de que la tipografía que estás escogiendo es la mejor.
      Utiliza tipografías que vayan acordes a la temática de tu libro. No emplees efectos 3D ni sombreados muy evidentes en la tipografía. Se debe evitar que el nombre del autor no aparezca más grande que el título si no procede. Los lectores no recuerdan el nombre del autor, sino más bien por el hecho de que el libro que han leído les ha encantado y recordarán su título. Lo predominante en una portada debe ser en todo momento el título. Utiliza tipografías y asegúrate asimismo de emplear solo fuentes que puedan ser utilizadas para propósitos comerciales.

 

    1. Diferenciate
      Una buena portada no debe apostar solo por la calidad en el diseño, debe comunicar también los valores de tu historia y transformarse en un reflejo de tu identidad de autor. Ten presente que se publican cientos y cientos de miles y miles de libros que compiten con el tuyo. La portada debe reflejar qué lo diferencia del resto, tu propuesta, tus ideas.
      Calidad, marca personal, diferenciación; aparte de todo esto, la portada debe situar al lector en el contexto del libro y darle pistas sobre su temático. No hay mayor decepción para el lector que hallar algo diferente a lo que aguardaba. La portada debe servirse de elementos gráficos para comunicar información sobre el género del libro, los personajes, el sitio en que transcurren los hecho, etc. Una buena portada se identifica por sostener la congruencia entre todos estos elementos, y hacer llegar el mensaje adecuado.

 

    1. Prueba
      Aunque te cueste crea 3 propuestas para tu portada. Ahora, reúne un conjunto de lectores frecuentes del género en el que se englobe tu novela y preséntales tus creaciones. Sobra decir que has de ser receptivo a sus sugerencias. Escucha sus creencias, es posible que se decanten por ciertos diseños, es posible que les atraigan diferentes elementos de cada propuesta: la tipografía de una, el tono de otra,etc. Trata de reunir los elementos que les han agradado en una nueva propuesta. Al final, vas a dar con la portada perfecta.

 

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