4 señales de porqué deberías rediseñar la portada de tu libro

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Como dijimos en el anterior post no se debe juzgar a un libro por su portada, pero no obstante se hace. La portada de nuestro libro es de vital relevancia y, en ocasiones, no le prestamos toda la atención que merece. En este artículo vamos a explicarte diversos signos de porqué deberías cambiar la portada de tu libro si ya tienes una y no leíste antes nuestro consejos para conseguir una portada profesional completa. La pregunta es la siguiente.

¿De qué manera puedo saber si debo cambiar la portada de mi libro?

Tanto en librerías físicas como en digitales, tu obra va a estar rodeada por infinidad de libros. Ante semejante abanico de opciones, el potencial lector se pierde en un enredado laberinto en el que elegir el camino se vuelve complicado. Puedes ayudar el lector utilizando un diseño sencillo para que no tenga que pensar e interpretar la portada. Una cubierta atrayente es la primera de las herramientas de venta de tu obra. ¿Pero de qué manera saber si tu portada es conveniente? Si una cubierta no funciona, se ve reflejado en las ventas de tus libros. Entonces, una buena opción es hacer un cambio. Ahora te presentamos en qué momento debes renovar tu portada:

      1. ¿Destaca o no en la estantería en comparación a otro libros?
        En caso de que no tengas versión en papel de tu obra, puedes imprimir la portada de tu eBook y también ir comparándola con los libros que tienes en tu biblioteca. ¿Notas algo extraño? ¿No tiene exactamente la misma estética? ¿No pasaría por una portada profesional? Sé sincero… Si lo prefieres, puedes solicitar la ayuda de un amigo que sea ecuánime.Un ejemplo que podemos encontrar son las portadas de estilo barroco. Ya sabemos que la portada de un libro en papel no es exactamente lo mismo que una portada en libro digital. En las plataformas de venta de libros digitales, la portada de tu libro aparecerá en pequeño. Por esta razón, una cubierta demasiado detallada y llena de elementos, lo único que va a hacer es complicar el entendimiento del posible comprador. Si tu cubierta está demasiado recargada, deberías proponerte renovarla.Si te sientes identificado con alguno de estos puntos, debes proponerte rediseñar tu portada. Aunque tengamos cariño a nuestra cubierta, debemos intentar siempre y en todo momento tener una opinión que sea imparcial y objetiva con la que a valorar el resultado. Haz todo cuanto esté a tu alcance para que tu libro y la portada tengan congruencia. Hacer un libro es un duro trabajo y no debemos dejar ningún detalle en el aire sobre todo la portada que es la cara de la obra. Así, ¡manos a la obra! Renueva tu cubierta, vuelve a hacer el diseño, contacta con terceros, etc., solicita a la gente que juzgue tu libro por su portada.

      1. ¿El libro y la portada no casan?
        Imagina que escribes un thriller y la portada tiene un diseño dirigido a un público infantil. No tendría mucho sentido, ¿cierto? No podemos mentir a los lectores. La portada debe tener voz propia y hablar de tu libro. Un ejemplo, los libros de género fantástico encajan realmente bien con las ilustraciones abstractas o fotorealistas, como vimos en el anterior post, como los libros de no-ficción con las fotografías y un texto llamativo. Trata que mediante la portada se intuya de qué va tu libro.

      1. ¿Tu tipografía es ilegible o está mal cuidada?
        La mala elección de la tipografía suele ser el fallo más habitual en las portadas de autopublicados. Los autores acostumbran a escoger tipografías que, o cumplen otro propósito, como la Times New Roman, que no es buena opción para una portada ya que fue desarrollada para textos largos y no para rótulos, o bien no se pueden leer bien. Presta mucha atención al contraste entre la letra y el fondo y cerciórate de que pueda leerse con claridad.De forma frecuente, dando una vuelta por librerías digitales, hemos visto más de un libro cuyo título no conseguimos adivinar por la cubierta. Y no es porque la imagen fuera pequeña, sino más bien por el hecho de que el título era oscuro y además el fondo estaba en negro. Este es un fallo común en el momento de diseñar una portada que tiene relación además con lo que mencionábamos en el anterior post, el cuidar la portada ya que en ocasiones podía aparecer en escala de grises. Si tu título no resalta, ¡Debes modificar el color! Y sí, lo sabemos, en ocasiones duele pero todo por ajustarnos a nuestro público objetivo.

      1. ¿Tu libro de exporta al extranjero?
        Con el paso del tiempo hemos advertido que las portadas de los libros suelen cambiar según el país donde se exportan y que las originales siempre están más cuidadas y son más atractivas, sobre todo si tienen una tipografía personalizada que acaba dañada por las tradcuciones. Supongo que aquellos que acostumbráis a adquirir libros en inglés o bien os halláis con secciones de otros weblogs que examinan portadas ya habíais caído en la cuenta de este detalle. Ciertas editoriales optan por no modificar la portada original una vez nos lo traen a España o a otros países, aunque otras si lo hacen.

Si aún no has publicado tu libro, no tienes una portada y necesitas ayuda para hacerlo, puedes leer nuestro anterior post de “6 pasos para crear una portada profesional para tu libro” donde podrás conocer de primera mano consejos para conseguir la portada perfecta adecuada tanto a ti, como a tu libro y como no, a tu público objetivo.

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